EN FUNCION DE LA EDAD
Lactantes:
Si no es absolutamente imprescindible, es preferible que el lactante no viaje al trópico. Es importante recordar que a esta edad, cabe la posibilidad que el calendario vacunal no se haya completado, con el riesgo que esto comporta. Por otro lado, algunas de las vacunas específicamente necesarias para este tipo de viajes son ineficaces a esta edad o están contraindicadas.
Si el viaje se realiza es recomendable mantener la lactancia materna para evitar el peligro de diarrea asociado a la preparación de biberones. Será necesario extremar las medidas higiénicas a la hora de preparar biberones (hervir agua, tetinas, biberones) Se debe informar a los padres de la mayor morbilidad y mortalidad de algunas enfermedades en esta edad (malaria, sarampión, diarrea).
El riesgo de adquirir diarrea también varía en función de la edad del niño, los lactantes y niños hasta dos años, son de mayor riesgo. Una forma de prevenir la diarrea del lactante es mantener la lactancia materna durante el viaje, como se ha dicho.
Escolares:
En el grupo de edad preescolar y escolar se puede intentar prevenir las enfermedades digestivas evitando la ingesta de:
- Agua no embotellada
- Zumos preparados en lugares sin garantía
- Helados callejeros
- Carne o pescado sin cocer
En caso de presentación de la diarrea lo importante será prevenir la deshidratación, por lo que se recomendará viajar con suero oral, en caso de no disponer de éste se aconsejará a los padres preparar agua azucarada con agua embotellada. Hay que explicar bien a los padres los riesgos que representa para el niño la deshidratación e informar de sus signos y síntomas.
La prevención de accidentes a esta edad es de especial importancia, por ser la edad de mayor incidencia, por eso durante el viaje hay que prestar especial interés en seguir normas de seguridad (ahogo, quemaduras, mordeduras de animales, caídas, accidentes de tráfico....)
Adolescentes:
El riesgo a esta edad viene determinado por las experiencias que se quieren tener en todos los terrenos. Las enfermedades de transmisión sexual y el SIDA, están muy extendidos en algunos de estos países, por lo que se deben dar información y consejos prácticos sobre el problema y las precauciones a tomar. Se debe recordar que los lugares dónde se realizan tatuajes pueden no ofrecer garantía, pudiendo no tener material estéril, por lo que la transmisión de SIDA y de la hepatitis B y C son posibles. Lo mismo ocurre con la práctica del “pearcing”.
La información contenida en la sección Situaciones especiales: Niños ha sido elaborada por la Dra. Victòria Fumadó Pérez, responsable del programa del niño viajero o adoptado en el extranjero del Hospital Sant Joan de Déu de Barcelona. Los contenidos han sido elaborados en mayo de 2003.
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