Cefaleas del buceo
Durante el buceo pueden aparecer diversos tipos de cefalea, algunas relacionadas más específicamente con el buceo y otras habituales de un sujeto: migraña, cefalea de tensión o cefalea del esfuerzo físico. El buceo es un deporte generalmente seguro, que requiere un aprendizaje y desarrollarlo con precaución. Incluso las cefaleas más comunes, como la migraña, si se presentan durante una inmersión, pueden distraer o inducir pánico en un buceador.
Se considera en general que para la mayoría de migrañosos el buceo supone un riesgo mínimo, por lo que no se puede decir que exista una contraindicación formal. Además con frecuencia el paciente que esta iniciando un ataque de migraña no querrá bucear ese día, ya que el esfuerzo para vestirse, cargar las botellas de oxígeno, o la transmisión de sonidos reforzada bajo el agua, el movimiento del barco o el olor del combustible pueden empeorar los síntomas de su ataque. Los vómitos pueden suponer un riesgo de aspiración bajo el agua.
En cualquier caso el buceador con migrañas que puedan ser en ocasiones severas, si desarrolla un ataque durante la inmersión debería hacer una ascensión controlada de rutina y evitar bucear con síntomas severos que puedan empeorar su capacidad de reacción o de decisión. La aparición de auras durante la inmersión, en las personas con migraña con auras y síntomas visuales, puede disminuir su capacidad para evitar los obstáculos. En los escasos casos de migrañas hemipléjicas o con auras prolongadas la aparición de déficits relacionados con el aura puede suponer un dilema diagnóstico indistinguible de la enfermedad por descompresión por lo que puede ser preciso tratar ante la incertidumbre con cámara hiperbárica.
Las cefaleas relacionadas con el buceo incluyen:
Cefaleas por barotrauma: en relación con el gas atrapado sometido a gradiente de presión en el oído y en senos paranasales.
Para evitarlas se debe equilibrar la presión en el oído medio tragando y evitar bucear en caso de estar acatarrado o con infecciones respiratorias.
Enfermedad por descompresión, que es rara si se bucea dentro de los límites de los algoritmos de descompresión.
- Embolismo gaseoso arterial: por entrada de gas en los vasos sanguíneos desde los alvéolos de los pulmones que se lesionan. Generalmente es precoz, en minutos de salir del agua. Suele existir cefalea severa, pero pueden presentar náuseas, déficits neurológicos focales o trastorno del estado mental o de conciencia.
- Mareo por descompresión: Por formación de gas en los tejidos, en horas tras salir del agua. La cefalea suele ser leve. Existen hormigueos con frecuencia, y pueden existir parálisis, vértigo, desequilibrio, trastornos visuales, del lenguaje, mentales o de conciencia.
El tratamiento es siempre administración rápida de oxigeno al 100% y transporte a una cámara hiperbárica. Para evitar la aparición de estas complicaciones se debe bucear siempre dentro de los límites de los algoritmos de descompresión.
Cefaleas por hipoventilación y aumento del anhídrido carbónico (CO2): Se producen bien por una chaqueta que comprime el torax, o por saltar respiraciones para ahorrar aire, por ejercicio físico prolongado, por respirar aire atrapado en el techo de una cueva, o aire inadecuadamente ventilado en campanas de buceo, sumergibles o cámaras hiperbáricas. Es una cefalea opresiva, que dura de 10 a 30 minutos, que típicamente empeora durante la descompresión. Se puede acompañar de otros síntomas de intoxicación por CO2. Para evitar su aparición se recomienda respirar lentamente, profundamente, evitando saltar respiraciones, evitar el esfuerzo físico prolongado, mantener el regulador a un nivel satisfactorio que minimice la resistencia a la respiración, y evitar respirar prolongadamente en burbujas de gas atrapadas.
Cefalea por estímulo frío. Al salpicar o mojar la cara con agua fría. Generalmente dura de segundos a unos pocos minutos.
Cefalea por compresión externa, opresiva por máscara de buceo demasiado ajustada o neuralgia supraorbitaria por el mismo motivo. Evite ajustar demasiado, de forma inadecuada sus gafas de buceo.
Buceando en buenas condiciones físicas, con el equipo adecuado en buen funcionamiento y siguiendo las normas, dentro de los límites de los algoritmos de descompresión, evitará la aparición de la mayoría de estas cefaleas o complicaciones.