Avión:
Es el medio de transporte más indicado para largas distancias. Los detectores de metales de los aeropuertos no suponen ningún peligro para el feto. La embarazada, de todas maneras, se halla dentro de la población de riesgo de sufrir el "síndrome de la clase turista", es decir una trombosis venosa profunda. El útero y su aumento de volumen dificulta el retorno venoso de las extremidades inferiores y si a ello sumamos la inmovilidad que implica el avión durante varias horas, el riesgo de esta complicación aumenta. Por ello se le recomendará
moverse y caminar cada hora durante el vuelo para la disminuir la hinchazón de tobillos y mejorar la circulación sanguínea.
- Será útil reservar con antelación un asiento en el pasillo o en 1ª fila para poder tener más espacio y poder moverse más libremente
- El cinturón de seguridad deberá colocarse siempre durante el despegue y aterrizaje sin que apriete el abdomen y por debajo del mismo.
- Si hacemos dieta especial, una buena idea es llevarse la comida y así evitaremos comer cosas que luego no nos sienten bien.
- La vestimenta consistirá en ropa holgada y zapatos bajos, cómodos y fáciles de poner y sacar. Como suele haber cambios bruscos de temperatura, también será útil alguna prenda de abrigo.
- La hidratación durante y antes del vuelo será también una cuestión importante para contrarrestar la baja humedad de las cabinas del avión.
- Los cambios de presión suelen ajustarse más/menos a la presión de 1.500 mts. de altitud. A esta altura y aunque disminuya la presión de oxígeno en sangre, el cuerpo materno y el feto se adaptan bien y nunca suele haber problemas.
- Por último, para evitar el jet-lag, huir de medicación y tratar de adecuarse poco a poco antes del viaje con la distinta zona horaria del destino.
Más información sobre viajar en avión 

Tren:
RENFE permite viajar en el tren hasta una semana antes de la fecha prevista ; eso sí, siempre con autorización médica.
El tren es un medio de transporte muy recomendable y tiene ventajas sobre el automóvil y el autobús. Durante el trayecto no hay obligatoriedad de permanecer sentada todo el rato, la embarazada puede moverse, caminar y estar de pie. También, si desea, hay la posibilidad de viajar de noche, durmiendo en trayectos nocturnos en coche-cama.
Coche:
La legislación española no obliga a la mujer embarazada a usar el cinturón de seguridad. El RACE (Real Automóvil Club de España) ha reclamado al gobierno que las obligue a usar el cinturón. Según un estudio de la Universidad de Michigan la mayoría de lesiones graves en gestantes se producían en aquellas que no lo llevaban en el accidente.
Se ha de colocar con la banda inferior por debajo del abdomen y ajustarlo al máximo sobre las caderas. La banda frontal o diagonal debe pasar sobre la clavícula y por en medio de los senos, rodeando el abdomen; jamás por encima. Los accidentes de tráfico producen cada año muchas interrupciones de embarazo. No llevar puesto el cinturón aumenta las posibilidades de lesiones y muerte.
Lo ideal es viajar acompañada a partir de las 30 semanas
El air-bag (bolsa de aire) son seguras siempre que exista una distancia de 25 cms. desde él al cuerpo. Si la gestante es la conductora, ha de alejar en lo que pueda el volante del abdomen y parar a menudo, cada 90 minutos, para caminar un poco y estirar las piernas.
Barco:
No hay problema para viajar en barco o realizar un crucero siempre y cuando el embarazo no sea de riesgo. La limitación hasta las 30 semanas también se da aquí por las mismas teóricas complicaciones que pueden aparecer a partir de estas fechas.
Algunas líneas tienen restricciones y otras solicitan la autorización escrita por el médico de la embarazada. Lo ideal al planificar este viaje es informar a la compañía de la gestación y asegurarse de que hay servicio médico a bordo. Es conveniente hacer una visita al facultativo de la compañía para presentarse y enseñarle la historia clínica por si llegara a presentarse alguna emergencia; de esta manera él ya está sobre aviso y también conoce y se asegurará de que las conexiones y la infraestructura necesaria para realizar una posible evacuación, estén a punto.
Autobús:
Los trayectos cortos no suelen plantear problemas, siempre que el firme de la carretera sea correcto y no existan las aglomeraciones de las horas punta. Lo más conveniente es viajar sentada , por seguridad, en los autobuses urbanos. En viajes interurbanos, pondremos en conocimiento del conductor y de la compañía, nuestro estado.
Los consejos para viajar embarazada han sido elaborados por la Dra. Victoria López-Rodó , Médico adjunto del Departamento de Obstetricia y Ginecología del Institut Universitari Dexeus y Directora de los cursos preparación maternal. Mayo 2005.
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