Estar embarazada no es ningún impedimento para viajar, pero sí una condición fisiológica que requiere adoptar una serie de medidas especiales de precaución.
Estar bien hidratada, principalmente si viajamos a zonas de playa.
Proteger la piel del sol y usar protectores solares.
Beber sólo agua embotellada o previamente tratada, en países tropicales no lavarse los dientes con agua local y no consumir cubitos de hielo.
Adecuar el vestuario al destino. En general: ropa holgada, de fibra natural, colores claros y zapatos cómodos.
Si viajamos en avión es recomendable moverse y caminar cada hora durante el vuelo.
No descuidar una actividad física regular y moderada diaria. Debería ejercitarse cada día 20-25 minutos con una tabla de ejercicios tonificantes y de estiramiento.
Se desaconseja practicar deportes que conlleven riesgos de caídas. La natación es una actividad cardiovascular óptima para la gestante.
Llevar consigo el propio botiquín. Consulte con su médico antes de consumir cualquier medicamento.
Es útil llevar a mano los datos clínicos del embarazo y los teléfonos de su médico y del centro maternal
En general, el viajar SÍ es seguro, si no se está próximo a la fecha del parto, si es un embarazo sin complicaciones y si la salud de la madre es buena.
Los consejos para viajar embarazada han sido elaborados por la Dra. Victoria López-Rodó , Médico adjunto del Departamento de Obstetricia y Ginecología del Institut Universitari Dexeus y Directora de los cursos preparación maternal. Mayo 2005.
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