TIPO DE VIAJE
Es muy distinto planear un viaje de ocio y placer para descansar que aquel con tintes de aventura y, por supuesto, si es un viaje por trabajo ( comercial, congresos, etc.).
Viajes de ocio y descanso
Deben planearse con antelación, se evitarán zonas geográficas de riesgo para enfermedades infecciosas e intentaremos ir en el segundo trimestre del embarazo, que está considerado el mejor momento para viajar.
Aunque vayamos a descansar y disminuir el stress acumulado, trataremos de no descuidar una actividad física regular y moderada diaria, muy aconsejable siempre y más en el embarazo. Como norma debería ejercitarse cada día 20-25 minutos con una tabla de ejercicios tonificantes y de estiramientos. En la tabla se realizarán también ejercicios de suelo pélvico ( 3 veces al día) y abdominales suaves. La lectura, masajes y cuidados corporales ayudan a embellecer el cuerpo

Viajes de aventura.
No son los más indicados cuando se está embarazada y si ello no desanima a una habitual de este estilo de viajes, como mínimo se tomarán precauciones como el valorar que haya asistencia médica en condiciones bastante asequibles allí dónde vayamos.
Se han puesto de moda en los últimos años; la búsqueda de destinos exóticos, mayor contacto con la naturaleza en estado salvaje y el huir de la presión generada en las ciudades parecen ser algunas de sus razones.
En cuanto a la actividad deportiva tan sólo se desaconsejarán practicar aquellos deportes que conlleven riesgo de caídas (rappel, canoying, motos de nieve y/o agua, ski acuático, etc.) y aquellos potencialmente peligrosos para el feto (submarinismo). Se evitarán alturas >3000 mts. y sobre todo tratar de evitar altas temperaturas.
La natación y la bicicleta son dos actividades cardiovasculares óptimas para la gestante. En ambas no se arrastra el cuerpo y por tanto pueden practicarse sin aumento de gasto energético a lo largo de todo el embarazo. El agua, por su propiedad de eliminar calor, su flotabiliad y su redistribución vascular va a ser siempre un buen aliado para la gestante.
Para asesorar a la gente “viajera de riesgo” se creó una nueva especialidad médica que es la Medicina del Viajero, la cual trata de prever el riesgo de contraer enfermedades inusuales.
Viajes de trabajo
Si podemos planificarlo de antemano mejor que las sorpresas, así podremos elegir el horario y nos facilitará el disponer de algo de tiempo a la llegada y así descansar y recuperarse del sueño y cansancio. Hay que extremar la higiene personal así como no descuidar una buena hidratación a pesar de las comidas de trabajo. Trataremos de seguir con nuestra dieta “sana y mediterránea” evitando atracones y aperitivos que luego nos pueden sentar fatal.
Los consejos para viajar embarazada han sido elaborados por la Dra. Victoria López-Rodó , Médico adjunto del Departamento de Obstetricia y Ginecología del Institut Universitari Dexeus y Directora de los cursos preparación maternal. Mayo 2005.
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